18 & 19 de marzo, 2026 en Hilton Buenos Aires Hotel & Convention Center

Con la regulación ya en marcha y un mercado que comienza a consolidarse, Brasil se posiciona como uno de los casos más observados por la industria del gaming en América Latina. En esta entrevista, Leonardo Baptista, CEO y cofundador de Pay4Fun, analiza cómo la maduración del mercado brasileño está redefiniendo las prioridades de los operadores, donde el control del riesgo y la estabilidad regulatoria pasan a ser factores clave por encima de la simple conversión.

De cara a SAGSE South America 2026 —que se realizará el 18 y 19 de marzo en el Hilton Buenos Aires Hotel & Convention Center— Baptista también explica por qué Brasil se convirtió en un laboratorio regional en materia de pagos digitales y qué aprendizajes pueden trasladarse al resto de América Latina, en un momento en el que la integración entre regulación, sistema financiero y tecnología comienza a definir el futuro del sector.

¿Cómo ven el mercado actual de juegos en brasil?, ¿qué mejora pesa más para operadores en LATAM: tasa de aprobación, reducción de latencia, o control del riesgo?

El mercado brasileño vive hoy un momento de maduración. La regulación trajo al país un sector que ya existía, pero que no pagaba impuestos ni ofrecía seguridad jurídica. Lo que vimos fue la formalización de una actividad que pasó a contribuir efectivamente a la economía, con generación de recaudación multimillonaria y la creación masiva de nuevos puestos de trabajo.

Naturalmente, todo proceso regulatorio pasa por ajustes. El sector aún es muy joven, con apenas un año de regulación, y el principal desafío ahora no es crecer a cualquier costo, sino consolidar el entorno regulado con estabilidad política y jurídica. El mayor riesgo hoy no está en la tasa de aprobación ni en la latencia, aunque ambos sean importantes para la conversión. Lo que realmente pesa para los operadores es el control de riesgo combinado con la previsibilidad regulatoria. Sin estabilidad y sin un combate efectivo contra el mercado ilegal, cualquier ganancia operativa pierde fuerza. Si existe una fiscalización firme y una conversión del mercado ilegal al legal, el mercado regulado puede duplicar su tamaño, ampliando también la recaudación y el empleo.

Brasil empuja estándares de pagos: ¿qué aprendizaje se “exporta” al resto de LATAM y cuál sigue siendo hiperlocal?

El gran aprendizaje brasileño es que el canal financiero es la clave de la regulación. Bloquear dominios o aplicaciones no resuelve el problema si el flujo de pagos continúa activo. Brasil demostró que, cuando existe integración entre el regulador y el sistema financiero, especialmente con una infraestructura sólida de pagos instantáneos, es posible monitorear, rastrear y actuar con mucha más eficiencia.

Lo que puede exportarse a América Latina es esta visión estratégica de que la fiscalización pasa por el control financiero y por la actuación coordinada entre reguladores y Banco Central. Lo que es más específico de Brasil es la fuerza de Pix y la estructura institucional creada para este mercado. No todos los países cuentan con un sistema de pagos instantáneos con este nivel de capilaridad e integración. Pero el concepto —utilizar el sistema financiero como instrumento de política pública— es plenamente replicable.

En SAGSE, ¿qué conversación quieren liderar: pagos como motor de conversión, pagos como integridad, o pagos como experiencia? ¿Qué plan tienen de expansión en la región?

En SAGSE, queremos liderar la conversación sobre los pagos como integridad del mercado. La conversión y la experiencia son importantes, pero el momento del sector exige madurez. El debate central debe ser sobre estabilidad regulatoria, fiscalización de los operadores ilegales y fortalecimiento del ecosistema formal. No tiene sentido presionar aún más a quienes ya están regularizados mientras parte del mercado sigue operando al margen. El camino sostenible es ampliar la base regulada.

Como el evento se realiza en Argentina, también vemos una oportunidad para discutir cómo la experiencia brasileña en medios de pago puede inspirar a otros mercados de la región. Pix revolucionó la forma en que los brasileños pagan y reciben dinero, aportando agilidad, seguridad e inclusión financiera, y este modelo comienza a despertar interés en otros países de América Latina.

En este contexto, nuestra estrategia de expansión regional pasa por llevar esta experiencia a mercados que estén avanzando en regulación y estructurando sus sistemas de pago de forma más integrada. Buscamos actuar en países que tengan reglas claras y un entorno institucional sólido, lo que permite ofrecer una experiencia de pagos segura, eficiente y capaz de impulsar los negocios.

La consolidación del modelo brasileño, incluso con avances regulatorios en diferentes frentes del sector, tiende a servir como referencia para la región, abriendo espacio para que soluciones inspiradas en Pix y en la experiencia de Brasil contribuyan al desarrollo del ecosistema de pagos en América Latina.